INTRODUCCIÓN
Una temporada más el Espacio Turina acogerá esa cita ineludible con los amantes de la buena música que es el ciclo de cámara CCROSS-Eli. Patrocinado por el English Language Institute, cumple diecinueve ediciones y constará de once conciertos, programados en domingo, desde septiembre de 2018 a junio de 2019. Los protagonistas serán los músicos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, agrupados en diversas formaciones, que van desde el cuarteto al octeto de cuerda, pasando por el trío de flauta, viola y arpa característico de la época impresionista.
 
El concierto inaugural del próximo 23 de septiembre ofrecerá una visión de conjunto desde el clasicismo hasta el romanticismo a través de Mozart, Beethoven y Schumann con la particularidad de que las combinaciones instrumentales serán distintas, e irán reduciéndose progresivamente. Mozart aunará tanto a los cinco integrantes de la cuerda como a los dos trompistas en su Divertimento nº 17 K. 334, y con Beethoven el contrabajo desaparecerá de escena para abordar el Sexteto para dos trompas y cuarteto de cuerda Op. 81B. Finalmente, Schumann estará representado únicamente por el cuarteto de cuerda, a partir del tercero que escribió, en La menor, clasificado como Op. 41 nº 3.
 
El concierto II (21 de octubre) optará por la fórmula de cuarteto con flauta de la cual existen numerosos ejemplos en el clasicismo. Los propuestos para esta velada pertenecen a sus dos más sobresalientes exponentes: Joseph Haydn, con su Cuarteto en Do Mayor; y Mozart con los Cuartetos K. 285 y 298. A ellos hay que sumar el del checo, tres años menor que Mozart, Franz Krommer que, a diferencia de los otros dos músicos, llegó a conocer la época romántica, pues falleció en 1831. Sin embargo, la obra propuesta, su Cuarteto Op. 17 corresponde todavía a su etapa dieciochesca.
 
Si bien la forma más importante de la música de cámara, el cuarteto de cuerda, estará presente a lo largo de toda la temporada, el primer concierto consagrado por entero a la misma será el III, el 18 de noviembre. En él se interpretarán el Cuarteto nº 1 de Richard Strauss, cuya música de cámara posee una notable calidad pese a ser la gran desconocida de su repertorio, y el Cuarteto nº 2 de ese genial diletante, químico de profesión, que fue Alexander Borodin.
 
Si hay un nombre que viene inmediatamente a la mente cuando se habla de música de cámara es el de Franz Schubert, que logró la excelencia en este terreno gracias sobre todo a sus cuartetos de cuerda y también a sus tríos y quintetos. El 16 de diciembre (concierto IV) habrá oportunidad de escuchar su Quinteto con piano en La mayor D. 667, y de conocer un poco más al malogrado Alexander Ernst Fesca, quien vivió tan sólo veintinueve años, falleciendo en 1849 de una infección de garganta. Pese a ello, tuvo tiempo de legarnos un catálogo donde hay óperas, canciones y música camerística. Si bien la crítica le ha menospreciado durante años por considerarlo de carácter ligero, los melómanos que acudan a este concierto podrán comprobar con la audición de su Septeto nº 2 Op. 28 su música es de una calidad muy notable.   
Borodin volverá al ciclo ya en el primer concierto (V) de 2019, con su Sexteto de cuerdas en Re menor publicado tras su muerte, al igual que también repetirá Strauss con el delicioso sexteto para cuerdas que aparece tocado incidentalmente en su ópera Capricho. 
 
El concierto VI (17 de febrero) reunirá a Mozart y Antonio Salieri, más rivales en el cine y la literatura que en la vida real, a través de páginas insólitas y también muy conocidas. De Salieri se escuchará Scherzi instrumentali, obra para cuarteto de cuerda en el estilo de una fuga. Después se ha programado a Girolamo Salieri, desconocidísimo sobrino del compositor, nacido en 1794 de cuya obra apenas hay grabaciones. Por eso resultará muy interesante escuchar una Introducción-tema con variaciones sobre “Edoardo e Cristina”, una hoy poco conocida ópera de Rossini. La página escogida de Mozart es su maravilloso Quinteto para clarinete y cuerda. Pero la gran sorpresa de este programa es la obra teatral de Alexander Pushkin Mozart y Salieri (luego adaptada a ópera por Rimski-Korsakov), que contará con los actores Sergio Andolini y Fran Hidalgo.
Este año el Ciclo de Música de Cámara CCROS-ELI contará con un concierto extraordinario fuera de abono el domingo 3 de marzo. Pero el concierto de marzo (VII), ha sido programado para el día 24, con un trío de flauta, viola y arpa, combinación como hemos comentado anteriormente muy utilizada durante el impresionismo y concretamente en Francia. Por eso habrá una importante representación de autores de este país, con Debussy a la cabeza y su famosa sonata para estos tres instrumentos, además de un arreglo de la suite pianística Children’s corner. Otro músico francés es André Jolivet, uno de los miembros más destacados, junto a Messiaen, del grupo denominado “La jeune france”, del que se interpretarán aquí sus Pastorales de Noël. El programa incluirá al suizo miembro de los Seis y de formación francesa Arthur Honegger, con su Petit suite, y el británico Arnold Bax. Obsesionado con Irlanda, Bax utilizó el arpa, símbolo de este país, en diversas composiciones camerísticas, como el Trío elegiaco que sonará en esta velada.
 
El concierto VIII ha sido programado para el 7 de abril y es el segundo y último dedicado totalmente al cuarteto de cuerda. Se abrirá con el incompleto Cuarteto de cuerda nº 1 de Rachmaninov, escrito a sus diecisiete años, mientras estudiaba en el Conservatorio de Moscú. Le seguirá Langsamer Satz que un Anton Webern de 21 años escribió tras una excursión por la Baja Austria en la que se enamoraría de su futura esposa. La tercera obra de este programa son Tres piezas de Stravinski, que luego reciclaría en cuatro obras distintas, entre ellas su Sinfonía de los salmos. La velada concluirá con el Cuarteto nº 2 “Company” del estadounidense Philip Glass, que es el primero de su ciclo en el que ya presenta su inconfundible lenguaje personal minimalista.
 
El concierto IX (19 de mayo) presenta obras para quinteto con piano, con la romántica francesa Louise Farrenc y su Quinteto nº 1. De Ravel sonará un arreglo de Roland Kato para dicha combinación de Les entretiens entre la Belle et la Bete de Ma mere L’Oie (suite pianística luego convertida en ballet). Y finalmente, se abordará el Quinteto de juventud del británico Vaughan Williams, partitura muy influenciada por Brahms.
 
En junio tendrán lugar los dos últimos conciertos. El X (domingo 16) reunirá a dos viejos amigos como eran Johannes Brahms y Robert Schumann con, respectivamente, el Cuarteto con piano nº 1 Op. 26 y el Quinteto con piano Op. 44. El último concierto de abono de la temporada, XI (23 de junio) lleva el nombre de F. Mendelssohn, y no sólo de Félix, quien publicó algunas obras de su hermana Fanny porque el padre de ambos se oponía a que ella se presentase públicamente como compositora. Esta velada, Mendelssohn sin palabras, contará con el interesante y sólido Cuarteto en Mi bemol mayor de Fanny y el ambicioso Octeto Op.20 de Félix. En el ecuador del concierto se escuchará, además, toda una delicatesen: una selección de las Canciones sin palabras Op. 102 de él originales para piano, arregladas aquí para sexteto de cuerda.

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